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¿Cómo enfrentar las pruebas? Lidiando con el sufrimiento. Pte.3

Autor: Enoch Gutiérrez Lozano, pastor asistente de la “Iglesia Bautista Bíblica Betel de Querétaro”.

Fuente: “MANUAL DEL ALUMNO, Clase de Fundamentos. Ministerio Formación de Discípulos de la Iglesia Bautista Bíblica Betel de Querétaro A.R. ”. 2003 Todos los Derechos Reservados.


B. Debido a que este mundo es imperfecto, tarde o temprano tendremos aflicción en él (Juan 16:33).


Los problemas vendrán y, en muchos casos, no podremos hacer nada para evitarlos. Por lo tanto son parte de la vida y no podemos pretender que nunca nos toquen. Los creyentes no deberíamos temer que las tribulaciones vengan, sino prepararnos para enfrentarlas como Dios quiere y perseverar en andar en sus caminos, sabiendo que muchos de los problemas que vienen a la vida de las personas son consecuencia de no hacer caso a las instrucciones divinas, y que cuando las seguimos podemos evitarnos muchos dolores de cabeza y hasta la muerte. (Salmo 32: 9 y 10; Proverbios 22:3, 14:12)


C. Dios en su justicia podría acabar con todo el sufrimiento y la maldad en el mundo pero no lo hace por su misericordia.


Dios tiene la capacidad de erradicar el mal, sin embargo, si Él lo hiciera tendría que llevarlo acabo de forma completa y eso nos incluiría, pues somos pecadores imperfectos. Gracias a que Dios no solo es justo, sino también misericordioso en su amor, no nos trata como merecemos, sino que Él esta manifestando su gracia a todos, esperando que el hombre se arrepienta y le busque de todo corazón (Lucas 3:22; Salmo 103: 10 y 11; 2 Corintios 6: 1 y 2; 2 Pedro 3: 9). La misericordia de Dios se manifiesta en dejar que el bien y el mal crezcan, ya vendrá un tiempo para el juicio. (Mateo 5:45; 13: 24 al 30; Hechos 17:30 y 31; Romanos 2: 1 al 8)


D. Dios no nos manda las pruebas, sólo las permite y se vale de ellas para moldearnos.


Cuando la Biblia nos habla de "pruebas", no se refiere a que Dios las mande para ver de qué estamos hechos o hacernos sufrir; esto haría de Dios un ser cruel. Las "pruebas" Dios las permite con un propósito.


¿Qué pasaría si un papá, inmediatamente después de que su hijo nace, encierra a su bebe en un ambiente estéril, a temperatura controlada, libre de gérmenes y del peligro de enfermarse?

¿Le estaría haciendo el papá un bien o un daño?


Aparentemente le hace un bien, pero en realidad lo está dañando. Por no querer que su hijo sufra, se enferme o esté en peligro, lo aísla; sin embargo eso resulta peor, pues su hijo al no fortalecerse lo suficiente en contacto con el ambiente, su cuerpo no desarrollará las defensas necesarias para enfrentar las enfermedades y desenvolverse normalmente en el mundo exterior, de manera que cualquier enfermedad por mínima que sea puede resultarle mortal.


Dios es un Padre sabio, Él no nos exenta de los problemas porque quiere fortalecernos a través de ellos para que desarrollemos las "defensas" para que busquemos al médico y tomemos su medicina. Dios sería injusto si nos "aislara" y no permitiera que las pruebas vinieran a nuestra vida, pues entonces ¿cómo desarrollaríamos defensas? ¿cómo nos fortaleceríamos en fe y en discernimiento? ¿cómo entonces aprenderíamos a enfrentar problemas mayores?


Dios usa el sufrimiento para moldearnos. La felicidad que Dios quiere para nuestras vidas, no excluye el sufrimiento. Hay cosas que Dios quiere hacer en nuestra vida que sólo el sufrimiento puede añadir o moldear. Protegernos del sufrimiento sería robarnos un bien mayor (1 Pedro 5:10; Romanos 8:28; Salmo 31:15; 138:7 y 8)


Continuará...


Material adicional: Le invitamos a estudiar la siguiente conferencia bíblica acerca de las pruebas y de cómo con el poder de Dios podemos hacerles frente.