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Ministerio de Educación Cristiana

 

Misión de Educación Cristiana

Enseñar a los alumnos la Palabra de Dios de acuerdo a sus necesidades; de la manera que aprendan sus principios (los entiendan, los guarden y los vivan); para ganarlos para Cristo y conducirlos a la congregación, en el crecimiento y la madurez espiritual.

 

Visión

La Biblia dice: “instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él” (Prov. 22:6). Este versículo nos revela el gran impacto que nuestra enseñanza bíblica tiene en una persona. Es para toda la vida. Sin duda, el futuro de nuestra iglesia descansa sobre la labor de los padres cristianos y también sobre el trabajo de instrucción que, en cada culto y fuera de cada reunión, cada uno de los maestros hace en pro de la edificación de nuestros alumnos.

 

Propósitos Bíblicos

  • Ser ejemplo a nuestros alumnos. Ejemplificar con nuestra vida lo que enseñamos, practicando la integridad, ministrando movidos por la sinceridad y amor a Dios y a nuestros alumnos.
  • Enseñar la Biblia con el poder de Dios. Enseñar la palabra de Dios continuamente a las nuevas generaciones trasmitiéndoles toda sabiduría de Dios, a fin de formar cristianos con convicciones firmes en el poder de Dios.
  • Ganarlos para Cristo. Llevar a los alumnos a un encuentro personal con Cristo para que sean salvos, se bauticen y practiquen la vida cristiana verdadera con el poder de Dios.
  • Formar un Carácter Cristiano. Conducir a cada alumno a la madurez cristiana para el desarrollo de un carácter semejante al de Cristo y un estilo de vida integro, formando verdaderos discípulos de él que sean de beneficio a la sociedad y sirvan a los demás de acuerdo a sus dones y habilidades.
  • Instruir para lograr aprendizaje. Instruir a nuestros alumnos de acuerdo a sus necesidades, características, etapas de crecimiento físico, mental y espiritual; usando métodos adecuados que los conduzcan a una comprensión y aplicación de las verdades de la Biblia a su vida, logrando así un verdadero aprendizaje.
  • Seguir la sana doctrina. Conocer la sana doctrina y trasmitirla con firmeza y convicción, preservándola Palabra de Dios dice.
  • Capacitar a los papás. Promover el involucramiento de los padres en la educación cristiana de sus hijos, animándolos a darle continuidad y aplicación a lo aprendido por sus hijos en los cultos, capacitándolos y orientándolos para ser padres eficaces, fortaleciendo así la familia y la iglesia.
  • Trabajar en equipo. Trabajar juntos como un solo cuerpo en unidad, armonía, apoyo mutuo y amor cristiano; contribuyendo con nuestros dones, dedicación y sacrificio personal a lo largo de los propósitos y al avance del ministerio.